Pascua, la esperanza a la luz
de la fe cristiana en Lourdes
¿Qué significa la Pascua para los cristianos?
La Pascua es la fiesta más importante del cristianismo. Celebra la Resurrección de Jesucristo, símbolo de la victoria de la vida sobre la muerte y del cumplimiento de la promesa de Salvación. Se trata de un periodo de profunda alegría y esperanza, que ocupa un lugar central en la fe cristiana. Cada año, fieles de todo el mundo se reúnen para conmemorar este acontecimiento, ya sea en sus parroquias o en lugares de peregrinación. Lourdes ofrece un entorno único para vivir esta solemnidad en oración y compartición.

¿Por qué la celebración de la Pascua cambia de fecha cada año?
A diferencia de la Navidad, que se celebra todos los 25 de diciembre, la fecha de la celebración de la Pascua varía. La Pascua se festeja el primer domingo después de la primera luna llena de primavera, por lo que esta festividad puede tener lugar entre el 22 de marzo y el 25 de abril.
Esta variación se estableció en el Concilio de Nicea, en el año 325, el cual fijó esta regla para unificar las prácticas cristianas. En 2025, la primera luna llena de primavera tendrá lugar el 13 de abril, por lo que la Pascua se celebrará el domingo 20 de abril.
Pascua: punto culminante de la Semana Santa
La Cuaresma es un periodo de 40 días que prepara la festividad de la Pascua. Su denominación procede del latín quadragesima, que quiere decir «cuadragésimo». Por tanto, la Cuaresma comienza el cuadragésimo día antes de Pascua, correspondiendo al Miércoles de Ceniza, y lógicamente dura cuarenta días. No obstante, los domingos y la media Cuaresma no suelen contarse como parte de estos cuarenta días.
Es un tiempo de oración, ayuno y compartición que nos recuerda los 40 días que Jesús pasó en el desierto. Esta cifra a menudo se utiliza en la Biblia para simbolizar periodos de transformación, prueba o preparación: evoca los 40 días del diluvio o, incluso, los 40 años de errancia del pueblo judío antes de entrar en la Tierra Prometida. Para los cristianos, es un camino de conversión que les permite centrarse de nuevo en lo esencial y preparar su corazón para la alegría de la Resurrección.
En 2025, la Cuaresma coincide con el Ramadán, el periodo de ayuno y oración de los musulmanes. Aunque existen diferencias en su planteamiento, estas dos prácticas espirituales tienen en común la búsqueda del fortalecimiento de la fe, la solidaridad con los más necesitados y el deseo de transformación interior.
Durante todo el año, Lourdes recibe a peregrinos de todos los rincones del mundo y de todas las confesiones, sobre todo musulmanes, para quienes Maryam (la Virgen María) ocupa un lugar central en su fe. El Santuario es un espacio de diálogo y respeto mutuo.
Vivir la alegría de la Pascua en Lourdes
En Lourdes, la Semana Santa se vive al ritmo de grandes cerebraciones.
Comienza con el Domingo de Ramos, «¡Bendito el que viene en nombre del Señor!» (Lc 13, 35), y continúa con el Triduo Pascual, tres días que nos hablan de la misericordia de Dios y nos hacen entrar en el gran misterio de la Resurrección de Cristo.
El Viacrucis, especialmente relevante en Lourdes, invita a los peregrinos a revivir las etapas de la Pasión de Cristo. Existen dos viacrucis principales: el viacrucis de los «Espélugues», que serpentea por la colina, y el viacrucis de las personas enfermas, más accesible y propicio al recogimiento. Cada estación presenta una ocasión para meditar sobre el sufrimiento, la compasión y la esperanza que culminan en la alegría de la Resurrección.
Los viacrucis del Santuario de Lourdes son sinónimo de esperanza. En el viacrucis de los «Espélugues», la decimoquinta estación hace alusión a la Resurrección, representada por la tumba vacía de Cristo.